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Es difícil encontrar alguna
actividad que genere tanta
emoción como el fútbol. La
pasión por la pelota lleva a los
hinchas a hacer cualquier cosa
por su equipo. Pero, fanáticos
abstenerse. La salud es lo
primero. Un estudio realizado
por la Clínica Universitaria de
Munich Grosshadern indica que "
el estrés emocional que genera
seguir un partido de fútbol
acelera el riesgo de infarto ".
Más de una vez se han registrado
descompensaciones en los
estadios de fútbol. Y hasta se
tuvieron que lamentar algunos
hechos fatídicos, tanto en las
tribunas como en el campo de
juego. Durante el Mundial de
Alemania en 2006, médicos del
Munich Grosshadern realizaron un
relevamiento en los estadios en
los que se estaba desarrollando
la Copa del Mundo, y luego de
varios análisis explicaron hoy:
"Los datos que disponemos nos
permiten llegar a la conclusión
de que existe un riesgo
sensiblemente superior de
infarto de miocardio o arritmias
". Aunque el estudio completo
será publicado el próximo 31 de
enero en la revista
especializada New England
Journal of Medicine.
"Este estudio no revela nada",
se anima a contradecir Norberto
Debbag, cardiólogo y deportólogo,
consultado por Olé.com.ar. "Esto
se debe al estrés emocional. En
un deporte que se vive con tanta
pasión como es el fútbol, un
penal, una final de campeonato;
genera una movilización hormonal
y aparece la adrenalina. Y la
adrenalina te aumenta la
frecuencia cardíaca. También
aumenta la presión arterial.
Entonces qué pasa, es como una
prueba ergométrica. Si el tipo
es normal, no le pasa nada. Pero
si es hipertenso, coronario...
puede producirse un infarto o la
muerte súbita. El tema es que
muchos no están tratados y no
saben que corren riesgos",
indica Debbag.
El doctor Norberto Debbag (Mat.
51.320, con título de la
Universidad de Buenos Aires)
trabaja desde 2002 con el
plantel de la Primera y con los
jugadores de inferiores de
Atlanta. Gracias a él y al
doctor Juan Denino, Atlanta es
el primer club en el mundo que
capacita a sus futbolistas para
que puedan dar una reanimación
cardiopulmonar. Además, puso en
marcha un Consenso para médicos
del ascenso sobre problemas
cardiológicos y prevención de
muerte súbita.
"Cómo le vas a decir a un tipo
que no lo viva con pasión el
fútbol. Eso no se puede. Pero sí
se recomienda que evite
situaciones de gran estrés
emocional. Además del estudio de
los alemanes hay otros dos,
aprobados por la FIFA. Uno de
ellos es inglés y explica que
hay hinchas que sufren infartos
mirando el partido cómodo en su
casa . Entonces no se trata de
ir al estadio o no", prosigue
Debbag. Las recomendaciones son
las mismas. Tanto para los
fanáticos del fútbol como para
los que no lo son. "Tratar de no
fumar, mantener una dieta
equilibrada, realizarse chequeos
con el médico; y para los que
están enfermos, mantener el
tratamiento adecuado".
En Argentina únicamente el
estadio de Boca está catalogado
como "cardio seguro". Es decir
que cuenta con los elementos
necesarios para reanimar a un
espectador en caso de que sufra
un infarto en medio de un
partido. Pero Debbag se encarga
de aclarar: "El de River también
es cardio seguro. Aunque lo más
barato y preciso sería capacitar
a la gente para que sepa
reanimar, y después tener el
desfibrilador. Tenés cinco
minutos para reanimar a una
persona. Así que imaginate, si
en Boca o en River tienen 2 ó 3
desfibriladores, en un estadio
repleto, puede ser peligroso".
El fútbol es una pasión inmensa
y queda claro que hasta puede
provocar la muerte por su
fanatismo extremo. Pero no más
que cualquier otra situación de
estrés emocional, "como puede
ser la pérdida de un ser querido
o sufrir un asalto ". Lo curioso
es que el fútbol puede alcanzar
esos niveles tan altos de
emoción. Sin embargo, hay que
desdramatizar, sólo es un juego.
Hay que tomarlo como tal, y
darle un respiro al corazón. |